La semana pasada este diario digital celebró su segundo aniversario, destacándose como una de las fuentes de información más confiables de la prensa costarricense, convirtiéndole además en un espacio para la reflexión y el análisis de los grandes temas país que nos interesan a todos.

La ocasión representa un marco propicio para destacar la simbiosis entre prensa y democracia, una relación que ante el convulso avance de plataformas populistas en distintas regiones del mundo, debe ser robustecida con seriedad y responsabilidad desde diversos ámbitos de la sociedad.

Como bien lo ha reseñado la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su opinión consultiva OC-5/85: “La libertad de expresión es una piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática. Es indispensable para la formación de la opinión pública. Es también conditio sine qua non para que los partidos políticos, los sindicatos, las sociedades científicas y culturales, y en general, quienes deseen influir sobre la colectividad puedan desarrollarse plenamente. Es, en fin, condición para que la comunidad, a la hora de ejercer sus opciones, esté suficientemente informada. Por ende, es posible afirmar que una sociedad que no está bien informada no es plenamente libre”.

Y es que precisamente, una prensa libre, pluralista, reflexiva, analítica e independiente es un componente esencial de toda sociedad democrática y un derecho humano fundamental que asegura el libre intercambio de ideas y de opiniones. Por consiguiente, limitar o restringir el derecho de informar y de informarse objetivamente es incompatible con un sistema democrático.

El debilitamiento a libertad de expresión y prensa no debe esperar los abusos autoritarios que se presentan en otras latitudes como la persecución que ejerce Maduro en Venezuela, las constantes y numerosas muertes de periodistas en México y Honduras, o la censura y las críticas con que Donald Trump arremete contra los medios estadounidenses que cuestionan sus reiterados exabruptos.

La libertad de prensa, es un elemento central del derecho más amplio a la libertad de expresión. La prensa juega un papel central al informar de forma contextualizada sobre los temas relevantes para toda la ciudadanía, al agendar en debate público las cuestiones centrales para el desarrollo y la democracia, al actuar como vigilante de los gobiernos y otros actores políticos, económicos y sociales.

Avancemos como sociedad, mejorando la calidad de nuestra institucionalidad democrática con representantes populares comprometidos con la tolerancia, la transparencia, la rendición de cuentas, el pluralismo y una sana apertura a la crítica, y, por el otro lado, con una prensa cada días más profesional, más independiente y con mayores niveles de credibilidad.

No obstante, sin restar ni debilitar ni un ápice de la libertad de expresión, urge un debate público sobre el rol que tienen los medios de comunicación en la reproducción de patrones socioculturales que promueven la violencia al ensalzar desde cierto tipo de programas y reportajes, figuras vinculadas con antivalores que afectan seriamente a la juventud, como es el caso de narconovelas que promueven como aceptable y glamuroso el vínculo con la delincuencia organizada.

Pero además, el rol que tienen los medios al promover directa o indirectamente figuras populistas que por su discurso cargado de arrebatos de odio, intolerancia y extremismo, resultan en noticia fácil, material de portada y ediciones estelares, con las consecuencias nefastas al mediano y largo plazo que la promoción de estos personajes pueda tener en el debate público, la estabilidad y la calidad de la democracia.

Reflexionemos desde la Academia, la política, el Gobierno y los sectores económicos y sociales, sobre la necesidad de respetar nuestro compromiso con la libertad de prensa y profundicemos esta reflexión entre los profesionales de los medios de comunicación sobre temas de libertad de prensa y ética profesional. El camino es siempre perfectible y especialmente importante para la calidad de la democracia que queremos para nuestro país.

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