Costa Rica se acerca nuevamente a una campaña electoral que conducirá a la designación libre y democrática de las nuevas autoridades del Gobierno, tanto la Presidencia de la República como de los representantes populares ante la Asamblea Legislativa.

El Partido Movimiento Libertario comprende, y lo anunció desde las elecciones anteriores, que los partidos tradicionales no presentaban auténticas alternativas de cambio, sino que, son más de lo mismo. Y el fenómeno electoral pasado, que llevó a la Presidencia de la República al Licenciado Luis Guillermo Solís con una respetable bancada diputadil, no fue más que otra desilusión, y el incremento de la desconfianza de los costarricenses en sus gobernantes. Por ello la elección que se nos avecina, reviste mayor importancia para la credibilidad del sistema democrático como tal.

Ante tal panorama, el Movimiento Libertario, con trayectoria comprobada desde la Asamblea, representa la única alternativa verdaderamente diferente, con compromisos ineludibles para con todos los costarricenses. Somos la única alternativa real, con propuestas concretas, en respuesta a los más apremiantes problemas del país.

Lo anterior lo podemos sustentar con más de 20 años de presentación de alternativas frescas, innovadoras, pero además, con acciones puntuales para defender el bolsillo de todos; para enfrentar la voracidad fiscal de un Estado insaciable.

Hemos luchado desde la Asamblea Legislativa con más de 200 proyectos de ley sobre los más variados y difíciles problemas nacionales: reactivación económica, inversión, educación, ruptura de monopolios, seguridad jurídica, ejercicio responsable de la libertad de empresa, racionalización del gasto público, eficiencia administrativa, ordenamiento del empleo público y muchas más que esperan trámite legislativo.

Hemos sido la voz de los que no la tienen en el Congreso. Hemos sido firmes e inclaudicables en nuestras posiciones, como lo fuimos con el reciente impuesto a las personas jurídicas, incluso hasta llegar a las instancias judiciales, siempre que ha sido necesario. No nos asusta la discusión serena y firme de cualquier tema que aqueje la vida de los costarricenses. Eso lo muestra nuestro quehacer legislativo, los foros en la academia, o los debates en la radio, la televisión o los periódicos.

Tenemos raíces profundas alimentadas en la idiosincrasia del costarricense; pero con un ideario apegado a los sagrados principios de libertad, como el principal instrumento para la realización de las personas y su desarrollo en todos los campos. Es el libre albedrío para el ejercicio de la libertad con responsabilidad. Por ello afirmamos que cada persona es libre de actuar atendiendo a la razón, pero en claro respeto a los derechos de los demás. Esos derechos derivados de una libertad con responsabilidad son el sustento de nuestra propia forma de vida, de expresión del pensamiento, de actuar y de respetar la propiedad, y de buscar la propia felicidad.

En tal dirección, una economía abierta, libre, que promueva la iniciativa privada con una acción equilibrada del Estado para que defienda los derechos de las personas, dando seguridad y evitando el uso de la fuerza y las acciones fraudulentas, son parte de los rieles sobre los que viaja la esperanza por una patria mejor.

En este contexto, con enorme ilusión pretendo abrir sendas de mayor participación para todos los miembros activos del partido y fuera de él; así como para quienes deseen abrigar nuestros postulados y nuestros planteamientos. Ingreso con todo entusiasmo en la carrera por representar con toda dignidad, capacidad, fortaleza y juventud, al Partido, y ofrecerle a los costarricenses la propuesta libertaria para enfrentar con audacia, y en apego estricto a los más caros valores de la idiosincrasia costarricense, los viejos problemas, agrandados por la incapacidad de los partidos y de los políticos tradicionales.

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