Inflación con leve repunte

En general, se observa un leve repunte de la inflación, que se acercaría a la meta establecida por el Banco Central

Por Greivin Hernández González*

En días recientes se dio a conocer la evolución de los precios de la economía con cierre al mes de febrero. En general, se observa un leve repunte de la inflación, que se acercaría a la meta establecida por el Banco Central, pero que si se mantiene en niveles bajos y con ciertas características, beneficiaría a la mayoría de los costarricenses.

Del análisis de los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, destaca el repunte en el precio de la educación, el transporte y los alquileres, así como la reducción de los precios de varios alimentos, servicios de comunicaciones y turísticos.

En el caso de la educación, si bien es la que más aportó al incremento del índice general de precios al consumidor, el cambio registrado es el más bajo de los últimos 10 años, con lo que se confirma la tendencia hacia la desaceleración en el aumento de precios en el rubro.

En el sector transporte la causa del aumento está clara, los combustibles han venido subiendo de precio merced al incremento en el costo internacional del petróleo. Luego de que este pasara de un mínimo histórico de US$29 por barril en enero de 2016 (el precio más bajo en catorce años), en febrero de 2017 casi se duplicó al pasar a US$54 por barril; afortunadamente, en lo que llevamos del mes de marzo el precio del crudo ha dejado de subir.

En cuanto a los alquileres, que en junio de 2016 vieron modificada su ley, la expectativa de la ciudadanía es que redujeran sus aumentos a causa de la baja inflación. Sin embargo, se debe recordar que la modificación a la Ley 7527 sólo afecta los contratos nuevos, los ya firmados se rigen por la norma anterior, por lo que es esperable que los alcances de la ley empiecen a surtir efectos mayores a mediados de este año, hay que estar pendiente.

Por otra parte, el avance tecnológico y la competencia en el sector de telefonía móvil parece estar beneficiando a los consumidores, dado que luego de cuatro meses de aumentos de precios del grupo de servicios de comunicaciones, en febrero éste disminuyó, explicado por las agresivas ofertas de las operadoras en el servicio celular prepago, que provocan que los desembolsos que deben hacer los consumidores sean menores.

Destacan además reducciones en los precios de varios alimentos de la canasta básica alimentaria como tomate, sandía, chile dulce, naranja y varias carnes. Además, varias prendas de vestir registraron una fuerte reducción de precios, tendencia que se mantiene desde julio de 2012.

En términos globales, el índice alcanzó una variación de 1,09% respecto al año anterior, muy por debajo de la meta de 3% ± 1 del Banco Central. El hecho de que la inflación se mantenga en niveles bajos beneficia a la mayor parte de la población, que no ve crecer el costo de la vida. Cuando esto se combina con reducciones en los precios de los rubros que componen la canasta básica alimentaria, es positivo para los ciudadanos con menores ingresos, dado que son quienes destinan la mayor parte de sus recursos a satisfacer sus necesidades básicas.

Recordemos que en 2016, el costo de la canasta básica alimentaria se redujo un 4% entre enero y diciembre, por lo que podríamos afirmar que se generó un aumento en el poder adquisitivo de los salarios más limitados. De igual manera, si las tasas de interés se mantienen bajas, un nivel de inflación positivo y cercano a la meta del Banco Central podría beneficiar a la clase asalariada, a través de una reducción de las tasas reales que se pagan por los créditos, y quizás hasta con ajuste positivo de los salarios. Pero también beneficiaría al sector real de la economía, que requiere de créditos para financiar su actividad productiva, y de una demanda sólida por parte de los consumidores para realizar sus ventas.

*Observatorio de la Coyuntura Económica y Social, Escuela de Economía UNA.

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