Factura mundial por la importación de alimentos sube, a pesar de la estabilidad de los mercados

Roma, 8 jun (elmundo.cr) – Los mercados mundiales de alimentos básicos se presentan equilibrados, sostenidos por amplios suministros de trigo y maíz y el repunte de la producción de semillas oleaginosas.

Sin embargo, el aumento de los costes de transporte y los mayores volúmenes de importación elevarán este año la factura mundial de las importaciones a más de 1,3 billones de dólares EEUU, lo que supone un aumento del 10,6 por ciento respecto a 2016, según informó hoy la FAO en su informe semestral sobre Perspectivas Alimentarias.

Las facturas por las importaciones alimentarias de los países menos adelantados, los países de bajos ingresos con déficit de alimentos y los del África subsahariana van camino de aumentar aún más debido a los mayores volúmenes de importación de carne, azúcar, productos lácteos y semillas oleaginosas.

Está previsto un aumento de las facturas de importación para todas las categorías de alimentos, excepto para el pescado, cuya demanda creciente en el mercado interno en muchos países en desarrollo se está cubriendo cada vez más gracias a un vigoroso crecimiento de sus sectores acuícolas locales.

Los precios mundiales de los productos alimentarios básicos subieron por primera vez en mayo después de tres meses, con el Índice de precios de los alimentos de la FAO -también publicado hoy- alcanzando un promedio de 172,6 puntos durante el mes, un 2,2 por ciento más que en abril y un 10 por ciento por encima respecto a mayo de 2016.

El índice de precios de los alimentos de la FAO es un índice ponderado en base a los intercambios comerciales que hace el seguimiento de los precios internacionales de los cinco grupos principales de alimentos básicos: cereales, aceites vegetales, productos lácteos, carne y azúcar. El mayo se señaló un aumento de precios para todos esos grupos, excepto el azúcar.

Suministros abundantes para la mayoría de alimentos

El informe Perspectivas alimentarias ofrece las últimas previsiones para los mercados de los principales alimentos básicos, todos los cuales parecen contar con suministros adecuados a nivel mundial, incluso si pueden existir divergencias regionales o nacionales.

Los precios internacionales del trigo deberían permanecer estables, en especial durante la primera mitad de la temporada, mientras que la producción casi récord de cereales secundarios hará que se mantenga una intensa competencia entre los principales exportadores. También se prevé que el suministro de arroz siga siendo abundante, aunque las reservas podrían disminuir a medida que algunos exportadores reduzcan sus existencias almacenadas.

Se espera que la producción mundial de semillas oleaginosas aumente hasta un máximo histórico en 2016/17, debido principalmente a los niveles de rendimiento excepcionales de la soja, lo que permitirá un mayor reabastecimiento de las existencias mundiales. Los primeros indicios apuntan a un mercado bien abastecido también en 2017/18, lo que tendrá aún mayor impacto sobre los precios.

El informe anuncia también un estancamiento del crecimiento de la producción mundial de carne por tercer año consecutivo, debido principalmente a una disminución prevista en China, que se espera incremente las importaciones de Estados Unidos y Brasil.

Mientras tanto, se prevé que la producción mundial de leche crezca un 1,4 por ciento en 2017, impulsada por una rápida expansión en la India.

Perspectivas alimentarias ofrece además un análisis del impacto que la liquidez puede haber tenido en los aumentos de los precios de los alimentos básicos durante los últimos 20 años, encontrando evidencias de que las condiciones crediticias mundiales influyen en los precios de referencia del maíz, la soja y el trigo.

La última Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales, publicada igualmente hoy, prevé una contracción de 2,2 por ciento a nivel interanual en la producción mundial de trigo, que se ve casi compensada por un aumento del 1,4 por ciento en la producción mundial de maíz, liderado por América del Sur y África austral, junto a un incremento del 0,7 por ciento en la producción mundial de arroz.

Mientras que se prevé que la producción mundial de cereales disminuya un 0,5 por ciento –quedando en 2 594 millones de toneladas-, la FAO recortó también su previsión de mayo para la utilización mundial de cereales, con 2 584 millones de toneladas. Con una demanda prevista por debajo de la producción, las existencias de cereales están en curso de situarse en 703 millones de toneladas al final de las temporadas en 2018, ligeramente por encima del nivel récord previsto para este año.

Las proyecciones de inventarios reflejan importantes movimientos en China -que está reduciendo sus existencias de cereales secundarios, al tiempo que incrementa sus reservas de trigo y arroz-, pero el panorama general refleja una abundancia de suministros.

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