Según asume la prensa; estamos enterados con el consiguiente regocijo, de que entre el año 2027 y el 2032, estrenaremos un nuevo y moderno aeropuerto en Orotina; a nadie le quepa la menor duda, de que somos un país dotado de un enorme sentido del futuro, que de seguro nos conducirá al progreso; sin embargo, nos asalta una duda; concerniente a la eventualidad de que en el año de gracia del 2032, aparezca un invento de unos aéreos supersónicos que solamente necesitarán de un aeropuerto del tamaño de un pañuelo, alimentando también la fantasía, soñamos con unos celulares aptos para trasladar la gente de un continente a otro, ¿por qué no?, todo es posible en este mundo cambiante; por tanto, como además de nuestras virtudes, somos un pueblo previsor; instamos a nuestro nietos, bisnietos y tataranietos que se preparen para vestir unos trajes espaciales. Una vetusta pensionada pobre, de armas tomar, nos tachó de “enemigos del crono” ¿qué habrá querido decir?

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