El estudio de la calidad del aire en el GAM 2013-2015 de la UNA, señala que los estándares de calidad del aire se miden por los contaminantes primarios, compuestos orgánicos volátiles y los contaminantes secundarios. Estos contaminantes se conceptualizan como contaminantes criterio. Estos se encuentran documentados como nocivos y con efectos negativos para la salud, los ecosistemas y el clima en general. La mayoría de estos contaminantes están instalados en la flota vehicular costarricense.

El Dióxido de Nitrógeno, las Partículas PM, Monóxido de Carbono (CO), el Plomo y los Óxidos de Azufre, pueden causar o agravar enfermedades cardiovasculares y pulmonares causando también males respiratorios, afectar el hígado, el bazo y la sangre, afectar el sistema nervioso central, provocan dolor de cabeza, malestar general,  ansiedad, mareos, fatiga y provocar cáncer. Pueden causar nacimientos prematuros, desarrollo mental menor y crecimiento reducido.  Aproximadamente 350 muertes prematuras al año pueden ser atribuidas a la contaminación del aire.  El impacto económico promedio en la salud por contaminación del aire en Costa Rica asciende a 210 millones de colones, según el Banco Mundial.

Algunos ejemplos de los contaminantes peligrosos incluyen el benceno, el cual se encuentra en la gasolina.  La mayoría de los compuestos tóxicos son originados por acción humana, incluidas fuentes móviles y fijas. Las fuentes móviles (automotores) son la primera fuente de contaminación en el país, producen alrededor del 56% de las emisiones contaminantes sobre el aire, las cuales se incrementan día a día, ya que la tasa de crecimiento anual es del 7,4%.

Actualmente, el sector transporte mediante la importación de hidrocarburos consume el 66% de la energía que dispone el país. De ese consumo de hidrocarburos en el sector transporte, el 43% lo consume el sector privado, el 11% el transporte público, el 30% el transporte de carga, el 5% el equipo especial aéreo, el 9% el marítimo y otros representan el 1% restante.  En el 2014 el país consumió 2 mil millones de dólares en combustibles fósiles.

Datos del 2010 señalan que el sector energético emitió más de 7 millones de toneladas de CO2. De ese total, la responsabilidad recae en el parque vehicular privado con un 41% de emisiones, la carga fue la responsable de un 22% de las emisiones, las motocicletas con un 16%, los autobuses un 7%, taxis un 4%, microbús público un 3%, y el equipo especial un 7%.

Incentivar el transporte eléctrico mediante ley.  Urge descarbonizar la economía, es decir establecer un régimen de Cero emisiones. Bajar el consumo energético y ahorrarnos plata.  Independizarnos de los hidrocarburos, bajar las emisiones CO2. Y fundamentalmente acabar con las tendencias negativas que observamos en la calidad del aire y la salud.

Urge incrementar los  beneficios a las familias costarricenses. Una persona que conduce 30 kilómetros diarios, en un mes paga cerca de 80 mil colones en gasolina, con un vehículo eléctrico pasará a pagar 6 mil colones de electricidad.

El proyecto de Ley de Incentivos y Promoción para el Transporte Eléctrico pretende abrir el mercado al transporte eléctrico, se plantea en principio exonerar cómo mínimo por 5 años, a quien adquiera cualquier transporte eléctrico,  del 100% del impuesto selectivo de consumo, del impuesto de venta y del impuesto de valor aduanero. La suma de exoneraciones establecidas no podrá exceder los 18 mil dólares. Se exonera del 100% del pago del derecho de circulación, no estará sometido a los horarios de restricción vehicular, distintivos para el no pago de parquímetros, entre otros estímulos. El Estado podrá sustituir  sus flotas vehiculares en un 10%. Las empresas privadas en un 10% (mínimo 3)  podrán rebajarlo de la declaración de renta. Se declara en el proyecto de ley el transporte eléctrico de interés público.

Infraestructura lista. Costa Rica tiene la infraestructura eléctrica para implementar vehículos eléctricos.  Situémonos como líderes en la región y el mundo.  Tenemos una de las mejores coberturas de Latinoamérica, la red eléctrica sirve a más de un 99.3% de la población, esta condición permite instalar cargadores de baterías en cualquier parte de territorio nacional en el que haya camino transitable para vehículos livianos.

Para que se adopte masivamente al transporte eléctrico es necesario disponer de un servicio eléctrico confiable y que satisfaga los parámetros mínimos de servicio. El informe Movilidad Eléctrica, beneficios y potencial de implantación en América Latina, en cooperación con el PNUMA y Euroclima, menciona que comparándonos con  la Región en Costa Rica gozamos de alta calidad del suministro eléctrico.

El propósito de incentivar los vehículos eléctricos  es alcanzar con rapidez reducción de GEI y disminuir  las muertes por contaminación. Al tener un sistema basado en renovables, producimos electricidad con bajas emisiones (38 gCO2/kWh.) Esta matriz energética  hace que las emisiones atribuibles a los vehículos eléctricos por la carga de sus baterías sean a su vez de las más bajas que se pueden alcanzar.

Estudios recientes han analizado los hábitos de recarga de propietarios privados de vehículos eléctricos. El 85% de las cargas de los vehículos eléctricos se hacen en la casa  durante la noche. La mayor parte de las cargas fuera de la casa se hacen en los lugares de trabajo,  cuando el automóvil esta estacionado. Solo el 8% de las cargas fuera de la casa se hace en las estaciones de carga rápida. La red amplia de cargadores rápidos no es una condición indispensable para introducir  el transporte eléctrico en el país.

Los sectores privado y público han dado señales para  diseñar diferentes estrategias e inversiones, para favorecer flotas de empresas con cargadores lentos y rápidos en sus estacionamientos y los propietarios privados en sus casas. El proyecto contempla que en carreteras nacionales se pondrá un centro de recarga cada 80 Kilómetros y en caminos cantonales un centro de recarga cada 120 Kilómetros.

Las Estimaciones hechas por el ICE señalan que en el corto plazo la demanda eléctrica incremental por el transporte eléctrico será poco significativa. Con un consumo medio anual de 4.4 MWh por cada vehículo, se necesita alcanzar un parque de 100 mil vehículos para que la demanda crezca un 4% sobre el consumo registrado en el 2015. La expansión del sistema de generación se irá ajustando según se desarrolló el mercado del transporte eléctrico.

No tenemos que tirarnos al vacío, Costa Rica ya demostró que es una criatura radiante en materia de generación eléctrica libre de la Era del Carbón. Independicémonos ahora de los hidrocarburos y de las tecnologías sucias.

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